AGUA MICELAR: EL DESMAQUILLANTE SUAVE PARA TODOS LOS DÍAS


LOS SÍNTOMAS DE LA PIEL GRASA
La limpieza es la clave para una piel hermosa. Para una piel radiante es importante asegurarse de limpiar por completo dos cosas cada día: - El exceso de sebo (compuestos grasos) - Las trazas residuales de maquillaje (en su mayoría compuestos grasos y partículas de pigmento que son grasas)


Al limpiar nuestra piel, tenemos que usar compuestos que funcionen con las moléculas grasas. No obstante, estos compuestos específicos también necesitan poderse enjuagar fácilmente con agua. Dichos compuestos son conocidos como "surfactantes".

¿Qué son los surfactantes?
Al ir combinados con aceite y agua, los surfactantes se ubican de tal forma que la cabeza (aquello que se ve atraído por el agua) está en contacto con el agua, y el cuerpo (aquello que se ve atraído por el aceite) está en contacto con los aceites.

Pero, al combinarse únicamente con agua, los surfactantes se fusionan y forman una esfera, aislando el cuerpo del agua y formando lo que llamamos micelas. El residuo que estamos tratando de limpiar se encuentra en el centro de las micelas, en contacto con la parte que es atraída por el aceite. A la hora de enjuagar, los surfactantes micelares se llevan la suciedad con ellos. Esta configuración de micelas facilita que sean tolerados, y los hace ideales para la limpieza de la piel sensible.